Tauri, este mes es tuyo y lo sabes. El Sol entra en tu signo alrededor del 20 de abril y algo en ti respira distinto, como si por fin pudieras quitarte un abrigo que llevabas puesto desde hace meses. Pero ojo, porque las primeras tres semanas de abril no son un paseo: arrancas con Marte en Piscis removiendo tus sueños y tus miedos más antiguos, esos que guardas en el cajón de abajo y que solo abres de madrugada. Y el 10 de abril, Marte se mete en Aries, en tu zona de secretos y finales, y ahí sí que se va a poner intenso. Hay algo que necesitas cerrar, Tauro.
Algo que te pesa. Puede ser una relación que ya no da más, un trabajo que te chupa la vida, o simplemente una versión de ti mismo que ya no encaja. La Luna Llena del 2 de abril en Libra ilumina tu zona de salud y rutinas, y te va a mostrar con claridad brutal qué está funcionando y qué no. ¿Ese horario que te mata? ¿Esa persona que te agota?
Lo vas a ver. Y no va a ser bonito, pero va a ser necesario. Luego viene la Luna Nueva del 17 en Aries, justo en esa zona de cierres y transformaciones, y ahí se planta una semilla de algo nuevo que todavía no puedes nombrar. Es como empezar a soltar antes de saber qué viene después. Y eso te asusta, porque tú necesitas saber.
Pero este mes te pide que confíes. Que sueltes. Que te permitas el vacío. Porque cuando el Sol entre en Tauro el 20, vas a estar más ligero. Vas a poder empezar de nuevo, pero de verdad.
Ah, y Urano, ese planeta que lleva años en tu signo sacudiéndote, se pasa a Géminis el 26. Tauri, esto es ENORME. Después de años de cambios que te removieron por dentro, ahora esos cambios van hacia fuera: tu dinero, tus valores, tu forma de ganarte la vida. Prepárate. Venus, tu planeta, está en tu signo hasta el 24, y eso te hace brillar sin esfuerzo.
Pero cuando pasa a Géminis, algo en tu forma de gastar, de valorar, de relacionarte con lo material, empieza a moverse rápido. Demasiado rápido para tu gusto. Este abril es un mes bisagra, Tauro. Estás cerrando un ciclo larguísimo y abriendo otro que todavía no terminas de entender. Y está bien.
No tienes que entenderlo todo. Solo tienes que confiar en que lo que se va, se va porque ya cumplió. Y lo que viene, viene porque lo necesitas. Aunque todavía no lo sepas.
Tauri, este mes te voy a decir algo que no quieres oír pero que necesitas escuchar: no puedes seguir así. No puedes seguir cargando con todo. No puedes seguir siendo el fuerte, el que aguanta, el que nunca se queja. Porque te estás rompiendo por dentro. Y lo sabes.
Lo sabes en esas noches en las que no puedes dormir. Lo sabes en ese nudo en el estómago que no se va. Lo sabes en esa tristeza que te pilla de repente y que no sabes de dónde viene. Este abril es un mes de cierres, Tauro. De soltar.
De dejar ir. Y sé que eso te da pánico. Porque tú necesitas seguridad. Necesitas saber qué viene después. Necesitas tener el control.
Pero este mes te está pidiendo que confíes en el vacío. Que confíes en que lo que se va, se va porque ya cumplió. Y que lo que viene, aunque todavía no lo veas, va a ser mejor. Porque va a ser más tuyo. Más real.
Más honesto. Así que suelta, Tauri. Suelta esa relación que ya no da más. Suelta ese trabajo que te está matando. Suelta esa versión de ti mismo que ya no encaja.
Y sí, va a doler. Va a doler como duele arrancarte algo que llevabas pegado a la piel. Pero también va a liberar. Va a hacer espacio. Va a permitir que respires.
Y cuando el Sol entre en tu signo el 20, vas a sentir algo que no sentías hace meses: alivio. Vas a sentir que por fin puedes ser tú. Sin cargas. Sin máscaras. Sin tener que fingir que estás bien cuando no lo estás.
Este mes, cuídate. Cuídate de verdad. No cuando ya no puedas más. No cuando el cuerpo te obligue. Sino ahora.
Ahora que todavía puedes elegir. Duerme más. Come mejor. Habla con alguien. Llora si hace falta.
Y sobre todo, permítete estar mal. Porque no pasa nada por no estar bien todo el tiempo, Tauro. No pasa nada por decir 'no puedo más'. No pasa nada por pedir ayuda. Y una última cosa: ese cambio que tanto te asusta, ese que viene con Urano entrando en Géminis el 26, no es tu enemigo.
Es tu aliado. Porque te va a sacar de la zona de confort. Te va a obligar a reinventarte. Y sí, va a ser incómodo. Va a ser incierto.
Pero también va a ser emocionante. Porque por fin vas a descubrir de qué eres capaz cuando dejas de aferrarte a lo conocido. Así que respira hondo, Tauri. Confía. Y suelta.
Porque este mes, lo que se va, se va para hacer espacio a algo mucho mejor. Aunque todavía no lo veas.