Hablemos claro, Sagui: abril te va a poner delante de un espejo en el amor, y no siempre te va a gustar lo que ves. La Luna Llena del 2 en Libra ilumina tus vínculos cercanos, y eso incluye a tu pareja si la tienes, pero también a tu familia, a esos amigos que son como hermanos, a tu madre con la que llevas semanas sin hablar de verdad. Porque el amor no es solo lo romántico, ¿no? Es también esa llamada que no haces porque te da pereza, esa cena con tus padres que cancelas porque tienes planes más emocionantes, ese hermano al que solo escribes cuando necesitas algo. Y esta Luna te va a recordar que el amor también se cuida con presencia, no solo con buenas intenciones.
Si estás en pareja, abril trae conversaciones. De las importantes. De las que se tienen en la cocina a medianoche cuando ya no podéis más. Marte en Piscis al principio del mes te tiene más sensible de lo normal, más conectado con lo que sientes pero sin saber muy bien cómo decirlo. Y tu pareja puede estar esperando que hables, que digas lo que pasa, pero tú estás ahí dando vueltas, intentando encontrar las palabras perfectas que no existen. Y cuando Marte pasa a Aries el 10, de repente sí sabes qué decir, pero sale todo de golpe, sin filtro, y puede doler. No porque quieras hacer daño, sino porque llevas demasiado tiempo callándote.
La cuestión es que con Urano entrando en Géminis al final del mes, tu zona de pareja va a empezar a temblar. Y no es que tu relación se vaya a acabar (o sí, si es que tiene que acabarse), pero sí va a cambiar. Urano pide libertad, pide autenticidad, pide que seas tú sin tener que adaptarte todo el rato. Si has estado fingiendo que algo te parece bien cuando no lo es, abril es el mes en el que ya no puedes más. Y puede que eso asuste a tu pareja, o puede que sea exactamente lo que necesitabais los dos para volver a respirar.
Pero el amor en abril también es tu familia, Sagui. Semana Santa puede traer reuniones familiares, comidas largas, esas conversaciones incómodas con tus padres sobre qué estás haciendo con tu vida. Y tú, que normalmente te escabulles con una sonrisa y un chiste, este mes puede que te quedes ahí sentado sintiendo todo. Esa mezcla de amor y de rabia, de agradecimiento y de hartazgo. Porque quieres a tu familia, pero a veces sientes que no te entienden, que siguen viéndote como eras hace diez años y no como eres ahora.
Y si estás soltero, abril no es un mes de conocer a alguien nuevo y enamorarte perdidamente. Es un mes de mirarte a ti mismo y preguntarte por qué eliges lo que eliges. Por qué siempre te gustan las personas que no están disponibles, o las que son un desafío, o las que te hacen sentir que tienes que demostrar algo. Venus en Géminis al final del mes puede traer coqueteos, conversaciones interesantes, alguien que te hace reír. Pero la pregunta de fondo es: ¿estás buscando compañía o estás huyendo de la soledad? Porque no es lo mismo.
Abril te pide honestidad en el amor. Honestidad contigo mismo primero, y luego con los demás. Y eso significa decir lo que necesitas, aunque suene egoísta. Significa reconocer cuando algo no funciona, aunque duela. Significa llamar a tu madre, abrazar a tu padre, perdonar a ese amigo. O no perdonarlo, pero al menos decidirlo de verdad.