Llegas al sábado con ganas de moverte, de hacer algo que te haga sentir vivo, pero también con la sensación de que necesitas parar. La Luna en Leo te da energía, te pone las pilas, te hace querer brillar y recordarle al mundo que existes. Y eso está bien, Sagui. Pero no te pases. No todo tiene que ser una aventura épica.
A veces lo mejor que puedes hacer es quedarte quieto, respirar, y dejar que las cosas fluyan sin forzarlas. Si tienes planes, que sean con gente que te llena de verdad, no con gente que te agota. Y si no tienes planes, mejor aún. Quédate en casa, lee algo que te guste, cocina algo rico, o simplemente no hagas nada. Tampoco pasa nada.
El mundo no se va a acabar porque te tomes un respiro. Y tú necesitas ese respiro más de lo que crees.
El domingo la Luna entra en Virgo y todo cambia de tono. Ya no es momento de brillar ni de hacer ruido. Es momento de ordenar, de poner las cosas en su sitio, de revisar qué funciona y qué no en tu vida. Puede que te despiertes con ganas de limpiar, de organizar, de tirar lo que ya no usas. Hazlo.
Te va a sentar bien sentir que controlas algo, aunque sea tu espacio. Pero cuidado con ponerte demasiado exigente contigo mismo. No todo tiene que estar perfecto. No todo tiene que tener sentido. A veces las cosas simplemente son como son, y tu trabajo no es arreglarlo todo, sino aceptar lo que no puedes cambiar y moverte desde ahí.
Si alguien te propone algo que no te apetece, di que no sin sentirte mal. Tu tiempo es tuyo, Sagui. Y este finde es para ti.